Ayer, dando una vuelta por el centro, entre en una tiendecita, es una de mis favoritas. Tiene prendas especiales, casi todas caras, estando rebajas quizás...
Es pequeñita, no tendrá mas de 25 metros cuadrados. En este espacio, se incluyen dos escaparates, un mostrador y dos probadores.. Sin duda, la tienda esta ajustada.
Cuando entre, ya me asuste porque había un griterío espantoso
Situación:
-Dos chicas pagando en el mostrador a la dueña.
-Una señora, con sus dos hijas de unos 5 y 7 años mirando en los estantes de ropa.
-Otra señora en el probador y tres niños mas montando la de San Quintin
No podía concentrarme. De repente la del probador empieza a llamar a dos de sus hijos varones que habían salido a la calle, no puede emplearse a fondo en su labor de madre responsable, porque estaba medio en pelotas en el probador. No puedo dejar de observar la escena. La dueña de la tienda que estaba cobrando a dos chicas, tiene que dejar lo que estaba haciendo para salir a la calle y llamar la atención de los niños que corrían como locos por todos los sitios. Consigue que entren en la tienda. No se que era peor. Termina de cobrar a las chicas. Dos menos.
En una percha, unos pantalones de lino rojo bombachos. Divinos, pero la talla 40. Le pregunto a la dueña por mas tallas, me dice que no tiene, pero me invita a probarme esa. Vale. Siguen los gritos en la tienda, pero ninguno de las madres pidiendo silencio y orden. La del probador ya había salido y estaba en el mostrador pensando sobre que hacer con sus vaqueros...debía estar muy concentrada pensando que hacer, porque no se daba cuenta de que sus hijos decidieron enrollarse en las cortinas de los probadores, ignorando mi presencia, normal por otro lado, las vueltas que se habían dado en las cortinas impedían su visión por completo
PERO NO LA DE SU MADRE!!!
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Decidí, que no tenia que ser yo, la que llamara al orden a los monstruitos y espere paciente a que la madre se enterara de algo o que los niños se cortaran al verme frente a ellos con un pantalón en la mano dispuesta a pasar para probármelos. Sabéis lo que paso durante los 3 o 4 minutos siguientes???? NADA!! ni los niños dejaron de jugar con las cortinas, ni la madre se entero que los niños estaban a punto de cargarse los probadores. Estaba empezando a agobiarme, ya no me gustaban los pantalones, ni quería comprarme nada pero aun y todo no iba a quedarme sin probármelos. Invite a los niños a que me dejaran entrar, y sin rechistar salieron de los probadores. Todo esto a un metro de la madre eh!! que por lo menos se encontraba en el nirvana de los vaqueros porque madre de dios!! entro, me desvisto, no sin miedo de que en un ataque de aburrimiento de algún niño me dejara con el culo al aire apartando la cortina. Todo ha ido bien, me los pongo y la diseñadora del pantalón lo enfoco como un pantalón de tiro muy alto porque la talla cuarenta se quedaba mas o menos en mi cintura. Salgo del probador para mirarme al espejo de la tienda, a duras penas consigo apartar a los niños del suelo para poder colocarme frente al espejo. Todo, y espero no ser pesada recordandolo de nuevo, sin que sus madres se enteraran de nada. Por fin consigo mirarme, la dueña estaba conmigo...se puede arreglar por aquí...o por allá...pero mejor no lo tocaría...en esto, las otras dos niñas deciden hacer un campeonato maratoniano de bote de pelota por toda la tienda, pasando entre el espejo y yo una y otra vez. Creo que mi piel estaba empezando a ponerse violeta.
Estoy a disgusto, me quiero ir. No tengo fuerzas para pensar si me gustan o no los pantalones.
Me meto de nuevo en el probador pero joder, ni ahí estoy a salvo. Se había marchado la chica de los vaqueros con sus tres niñitos pero quedaba otra con sus dos niñitas. Pues una de ellas decide que quiere verme el culo y abre por tres veces la cortina del probador.
Vosotras oísteis a su madre llamarle la atención????
YO TAMPOCO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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