Pasamos cuatro dias frenéticos en Paris. Nos salieron ampollas en los pies y nos dolían hasta las uñas. Nos gastamos en tiritas lo que nos teníamos que haber gastado en el metro...en fin, doloridos pero contentos. Recorrimos lo que ya habiamos visto otras veces y barrios nuevos, no tan turísticos, que nos gustaron muchisimo. Cenar en uno de los cientos de restaurantes del Barrio Latino, recorrer Saint Germain y entrar en mis tiendas favoritas, sentarnos con algo para comer a los pies de la Torre Eiffel y esperar el encendido o descansar en los jardines que más nos gustan, los del Louvre...son algunas de las cosas que echabamos de menos y volvimos por fin a disfrutar.
Un besote!
Lorena
















































